Me solidarizo con los jóvenes universitarios que con desfachatez mostraron su ignorancia en un reportaje televisivo, y en el que la reportera les hacía preguntas tan sencillas y en algunos casos mostrándoles las fotos de personajes conocidos para cualquier peruano común, pero que los universitarios no tenían idea de quiénes eran. No conocían a Mario Vargas Llosa, a Ricardo Palma, Juan Velasco Alvarado, ni cuándo fue la independencia del Perú, y una chica se atrevió a decir –muy fresca – que la población peruana era de 6 mil, entre otras perlas.
Mi solidaridad es porque dan pena y son jóvenes universitarios. Me imagino que sus padres deben estar dolidos y engañados, porque se sentirán asaltados por el sistema universitario y burlados por el sistema escolar. ¿Cómo ingresaron a la universidad? Aunque la pregunta debería ser: ¿Cómo y por qué egresaron del colegio?
Ese reportaje mostró el lado más frágil de este crecimiento económico, porque la población no está preparada para sostenerlo. En un entorno competitivo, la calidad en la educación es clave, porque en un proceso de desarrollo no se compite a lo bestia, sino con inteligencia.
Y para mejorar la educación debemos tomar al toro por las astas, es decir, asumir que estamos en crisis para mediante un consenso encontrar las posibles salidas. Si no es posible hacerlo en el Congreso una buena opción es el Acuerdo Nacional, tan olvidado por este gobierno y que Toledo dejó moribundo. Pero esas son nuestras opciones.
Escuchemos a los expertos, analicemos los modelos exitosos de países que hace menos de 70 años estaban en estados catastróficos y que por apostar por la educación lograron salir del hoyo y ubicarse (hoy) en lugares de privilegio. No hay que descubrir la pólvora, es solo cuestión de querer hacerlo.
La ceguera y el personalismo no conducen a buen puerto. ¿Ya vieron a los suicidas de Toledo, PPK y Castañeda que se ahogaron en su estrecha visión de estadistas? ¿Han escuchado acaso a Alan García decir –después del 10 de abril –que el Perú es lo máximo, y que su gobierno es el mejor de la historia como lo venía sosteniendo hasta antes de esa fecha?
A mí me asusta que en el 2016 el voto de estos despistados y cándidos jóvenes elija nuevamente como presidente a García; o que en ese mismo proceso se dejen llevar de las narices por las estrategias publicitarias de algún carismático personaje, sin importarles la historia.
Entre los candidatos Humala y Fujimori no suman nada como propuesta a favor de la educación. Ambos esperan ganar las elecciones para ver qué parches ponerle al sistema. Pero es cierto también que ninguno de los candidatos que participó en este proceso es capaz de hacernos soñar con un Perú diferente.
A ninguno de los candidatos se le escuchó hablar sobre la calidad de la educación en las universidades y de cómo es que están ingresando los alumnos, si es para todos claro que estos centros están buscando llenar la cuota de postulantes e ingresantes para sostener la institución. El filtro del examen de admisión es papayita en una universidad particular; las modalidades de ingreso son realmente estrambóticas, raras y engaña muchachos.
Los exámenes de las universidades particulares deben ser igual de rigurosos como en la UNI y San Marcos. Y si no confiamos en los mercantilistas de la educación, el Ministerio de Educación debería tomar el examen para que cualquier burro no se haga llamar universitario.
Deben volver los exámenes anuales en el colegio frente a un jurado de profesores de otros centros o universidades, para que el alumno se prepare a conciencia durante el año, pues la valla estará alta tanto para él como para sus profesores y el prestigio de su colegio.