La Real Academia Española se hizo eco de las nuevas tecnologías y con el acuerdo unánime de las 22 academias que la integran decidió incorporar el término libro electrónico en sus próximas versiones.
Ante la novedad que constituye la incorporación terminológica por parte de una institución como la RAE, todo permite suponer que existe un aval social implícito para este tipo de dispositivos.
Aun cuando es difícil imaginar las consecuencias económicas, culturales e intelectuales que los e-books traerán consigo, más allá de las implicancias tecnológicas.
Apple, cabeza de la tecnología visual; Google, ícono de los buscadores de la gran red; y Amazon, librería virtual por excelencia, apuestan por el e-book.
Apple acaba de lanzar un nuevo dispositivo compatible con esta tecnología, el iPad. Google, por su parte, cabeza a cabeza con Amazon, compite en el próspero campo, ya no tan desierto, que propone esta tendencia.
Sin embargo, otros sitios que son de la partida, mezcla de mecenazgo del siglo XXI con editorial-imprenta-librería virtual, son Bubok, la ya legendaria Lulu y portales más pequeños de cada mercado local. Sitios que ofrecen la oportunidad a escritores noveles de hacer realidad el sueño del libro propio, precisa infobae.
Esto favorece tanto a la lectura como a los bolsillos de estas empresas, y de los lectores. Los escritores también se multiplican en cifras de más de seis dígitos ante la posibilidad otorgada por estas pequeñas industrias culturales.